La calidad en la atención médica es el grado en que los servicios de salud aumentan la probabilidad de resultados de salud deseados para individuos y poblaciones, basándose en el conocimiento profesional actual. Esta atención debe ser segura, eficaz, centrada en el paciente, oportuna, eficiente y equitativa, satisfaciendo tanto las necesidades técnicas como las funcionales del paciente de forma respetuosa y culturalmente sensible.
Elementos clave de la calidad en atención médica:
Resultados de salud deseados: Se enfoca en mejorar la salud de las personas y aumentar la probabilidad de obtener buenos resultados clínicos.
Conocimiento profesional: Se basa en la ciencia y la tecnología médicas más actuales y basadas en la evidencia.
Seguridad: Reducir el riesgo de daño al paciente durante el proceso de asistencia sanitaria.
Eficacia: Hacer lo correcto y asegurarte de que los tratamientos seleccionados sean adecuados para el paciente individual y se ejecuten correctamente.
Centrado en el paciente: La atención debe adaptarse a las necesidades, valores y preferencias individuales del paciente.
Oportunidad: Prestar la atención en el momento adecuado para evitar demoras y lograr mejores resultados.
Eficiencia: Utilizar los recursos de manera óptima, evitando el desperdicio y asegurando la accesibilidad.
Equidad: Ofrecer una atención justa y sin discriminaciones a todas las personas.
Calidad técnica: El nivel de excelencia y competencia en la entrega de servicios.
Calidad funcional: La forma en que el servicio es entregado y cómo el cliente lo percibe y experimenta.
Mejora continua: Un compromiso constante con el aprendizaje y la optimización de los procesos y resultados.